Clara Arroyave¿Alguna vez has escuchado mencionar al pueblo indígena Maiben-masiware, o al Tsiripu, o al Wamonae? Probablemente la respuesta sea que no. Son grupos indígenas de los llanos orientales colombianos que, junto con los waüpijiwi, yamalero, yaruro, sáliba, piapoco, amorua y sikuani, viven en 94 mil hectáreas que constituyen el resguardo indígena de Caño Mochuelo en el departamento de Casanare.

Estos pueblos indígenas se encuentran en un territorio que gobiernan de manera autónoma. Cada comunidad tiene un espacio asignado el cual administran según su conocimiento tradicional y sus formas de vida, que de por sí, son muy diferentes entre cada pueblo. Por ejemplo, los sáliba, piapoco y sikuani son agricultores, su territorio lo destinan para la siembra de yuca, maíz, plátano, piña, entre otros. También para la ganadería vacuna, y porcina. Pero los tsiripo, masiware, wamonae, waüpijiwi son cazadores recolectores, por lo que se dedican a la pesca en lagunas y ríos, la cacería en los bosques y la recolección de frutos.

La estrechez territorial en la que viven estos pueblos ha generado conflictos interétnicos y una notable presión en los recursos naturales. Este hecho dificulta la relación sostenible y de aprovechamiento que estos grupos solían mantener con el medio natural, como lo hacían antiguamente cuando transitaban toda la Orinoquía. El sobreuso de los recursos naturales pone en riesgo la pervivencia física y cultural de todos estos pueblos indígenas, especialmente de los únicos siripu y maiben masiware de la región.

Mapa Colombia 1Tomado de https://www.resguardomochuelo.com

Actualmente, algunas organizaciones privadas, instituciones del Estado y de la academia, se han enfocado en la investigación de los corredores culturales de estos grupos; rutas y trayectos que realizaron antes de ser intensamente colonizada esta región. El conocimiento acerca de la movilidad que estos pueblos sostuvieron durante siglos es un baluarte de saberes milenarios para la historia ambiental de la Orinoquía. Aunque la mayoría de estos pueblos hoy sufren un proceso de sedentarización, la forma como comprenden y reproducen el territorio se mantiene en movimiento, el mismo que ha producido el socioecosistema de sabana.

Mapa Corredor CulturalFuente: https://semillas.org.co/apc-aa-files/5d99b14191c59782eab3da99d8f95126/cartilla-caomochuelo_1.pdf

Si bien en la Amazonía es más frecuente encontrar resguardos en los que convivan varios pueblos indígenas, en la región de la Orinoquía colombiana el resguardo indígena de Caño Mochuelo es el único resguardo que acoge diez pueblos indígenas originarios de esta región de sabana. Este territorio es emblema de la diversidad étnica y cultural de los Llanos Orientales.

La riqueza de estos pueblos originarios de la Orinoquía radica en la diversidad de pensamiento que ellos representan. Al proteger y ampliar el territorio en el cual habitan se favorece la permanencia de estas otras formas de vida. Mi labor es impulsar acciones que permitan garantizar un territorio apto para estos grupos, como parte de una política estatal que reconoce la pluriculturalidad y con ello el respeto por otros modos de existencia.

Clara Arroyave Arango.
Antropóloga de la Agencia Nacional de Tierras.